La Urbanización El Poblado de Pereira.

Las imágenes del primer recorrido de la comunidad, 1984-1985.

 

Orígenes del barrio

“URBANIZACIÓN EL POBLADO. Somos calidad en vivienda al alcance de todos”.

(Diario del Otún, Pereira, 26 de agosto de 1985)

Éste era el encabezamiento del aviso publicitario que promocionaba la venta de las casas en las páginas de clasificados de los principales diarios de la ciudad de Pereira que circularon durante el mes de agosto de 1985. Ni antes ni después de esta fecha figuran avisos publicitarios sobre el proyecto urbanístico, al menos en la prensa escrita local.

Las casas, edificadas y comercializadas por la empresa constructora contaban con 3 habitaciones, sala- comedor, cocina, baño y patio de ropas en un área de 70 m2. La vivienda se podía separar con $60.000 y era posible convenir una financiación a 15 años con cuotas mensuales desde $11.500. El negocio contaba con la aprobación de la Superintendencia Bancaria mediante la Resolución No. 1133 de 1985 y aquel año el costo total de la vivienda ascendía a la suma de $1.310.000. (Diario La Tarde, Pereira, 4 de agosto de 1985, p. 14)

El Poblado ha sido visto como un barrio popular de construcción privada que representa el proceso de expansión sur-oriental de Pereira a finales del siglo XX (Rivera, 2013, p. 419). De acuerdo a Jorge Andrés Rivera el proyecto urbanístico combinó la iniciativa privada con el interés de los concejales Fabio Alfonso López y Luís Fernando Ossa. La reseña histórica del barrio, fundamentada en entrevistas informales y semi estructuradas, historias de vida, fotografías y un mapa basado en información del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), no define el rol de los concejales en el proceso de construcción del barrio y establece que la compañía urbanizadora Gerenciar Ltda. fue la encargada de adelantar el proyecto arquitectónico y la construcción de 439 casas (Rivera, 2013, p. 412).

Al respecto vale la pena aclarar que la empresa que figuraba promocionando y vendiendo las casas no era Gerenciar Ltda., sino “El Poblado Ltda. Urbanizaciones” domiciliada entonces en la calle 17 No. 5-39 de Pereira. Al ser consultados los residentes del barrio coinciden en que el nombre El Poblado provino del nombre de la empresa constructora. (M.R. Cifuentes, comunicación personal, 7 de abril de 2018). Y además no dudan en asociar el nombre de la urbanización con el barrio de Medellín ubicado también en la zona sur oriental.

Nacimiento de la comunidad

Arnoldo Rivera y Dora Arcila fueron los primeros residentes de la urbanización El Poblado. Ellos llegaron a las cinco de la tarde del miércoles 9 de mayo de 1984 a la casa 38 de la manzana E. La pareja se encargó de decirle al gerente de la empresa constructora: “Ya estamos Aquí”. Ese mismo día el gerente llamó a Servicios Públicos para que conectaran la energía eléctrica y esa semana, previa al día de la madre, la urbanización El Poblado  tuvo luz. Las familias fueron llegando poco a poco a medida que cada quién iba pagando la cuota inicial y se mudaba  (M.R. Cifuentes, comunicación personal, 7 de abril de 2018). María Rubiela Cifuentes, la cronista de El Poblado, guarda con celo anticuario un cuaderno que registra los principales eventos históricos del vecindario. La cronista empezó las anotaciones en el cuaderno desde que se mudó a la manzana J, casa 5, el 17 de octubre de 1985. A través de entrevistas, la colección de recortes de prensa y la escritura de los sucesos memorables, María Rubiela gestionó un archivo personal que mezcla los recuerdos de su vida con la historia de El Poblado.

En los primeros registros que dan cuenta del proceso de ocupación de las casas se observa que desde la fecha de llegada de la pareja Rivera-Arcila hasta agosto de 1985 en El Poblado se habían instalado más de cuatrocientas familias. En una entrevista el Presidente del Comité Cívico, Julio Roberto Gallego Rivas, aseguraba que en el barrio vivían cerca de 420 familias distribuidas en 11 manzanas. (Diario del Otún, Pereira, 24 de agosto de 1985, p. 8) Por otra parte la empresa constructora contabilizaba más de trescientas casas entregadas.  De acuerdo a estas cifras faltaban por entregar o vender 139 casas en El Poblado (Diario del Otún, Pereira, 26 de agosto de 1985).

Y si en un principio estuvieron combinados los intereses de la empresa privada y los concejales para la construcción de las  viviendas luego los vecinos del barrio en compañía de la empresa constructora desarrollaron actividades y estrategias de promoción de la nueva urbanización para dar a conocer el proyecto urbanístico durante las fiestas de la cosecha de 1985.

En El Poblado las casas estuvieron listas a comienzos de 1984 y el mismo año comenzó la ocupación. Pero, con la evidencia de la participación del barrio en las fiestas de La cosecha de 1985, es posible suponer que la comunidad del Poblado simbólicamente nació mediante la preparación y celebración de la verbena popular del 24 de agosto de 1985; la participación en el III Reinado Metropolitano de la Cosecha con la candidata Patricia Castaño Delgado y la organización de la Primera Carrera Atlética Nacional Urbanización “El Poblado”, patrocinada por la empresa constructora, que contó con la presencia de fondistas como Carmen Klinger, Victor Mora, Jacinto Navarrete, Luz Marina Barrera y Jesús Amariles, siendo estos últimos quienes llegaron primero a la meta en la calle principal del barrio (Diario del Otún, Pereira, 26 de agosto de 1985, p.10).

El sábado 24 de agosto con la realización de la carrera atlética y la premiación en el barrio, el cubrimiento de los medios de comunicación local, y la celebración de la verbena esa misma noche, la urbanización El Poblado gozó de nombradía en la ciudad. En paralelo a esos eventos se estuvo desarrollando otra actividad barrial que puede interpretarse como la experiencia más significativa de integración comunitaria: la creación de un fondo común para la adquisición e instalación de una antena parabólica y un circuito cerrado de betamax.

La imagen en El Poblado.

(Diario La Tarde, Pereira, 4 de agosto de 1985, p. 14)

La publicidad de las viviendas es elocuente al indicar  aspectos formales relacionados con la apariencia de las casas y el acceso a la señal de televisión de acuerdo a criterios de calidad. La ventaja especial ofrecida al comprador de una casa en El Poblado, además  de las condiciones de pago, el espacio habitacional, la disponibilidad de ruta de buses y la cercanía al barrio Providencia, era que el nuevo propietario obtendría una “CASA TOTALMENTE TERMINADA CON ACABADOS DE PRIMERA CALIDAD”; “Antena Comunal” y “CIRCUITO CERRADO DE BETAMAX”[1]

Estos beneficios pueden relacionarse como criterios de distinción en la formación de los “tejidos urbanos contrastantes y disímiles” de la ciudad de Pereira (Rivera, 2013, p. 397). Y de paso invitan a la formulación de algunas conjeturas acerca del contexto del mercado inmobiliario local al promediar los años ochenta: Una casa  “totalmente terminada”  podía representar un criterio de diferenciación frente a los otros proyectos de vivienda desarrollados por agentes urbanos enfocados hacia la autoconstrucción en sectores populares de la ciudad. Los “acabados de primera calidad” representarían una especie de garantía en contra de la rusticidad asociada a la vivienda popular. La “antena comunal” colocaría a la urbanización El Poblado en un lugar de vanguardia tecnológica que entonces marcaba la diferencia entre los diversos proyectos urbanísticos. El “circuito cerrado de betamax” podría leerse como una “innovación” teniendo en cuenta que ningún otro proyecto de vivienda de la época lo ofrecía (al menos a través de la prensa escrita).

La vanguardia tecnológica de las antenas parabólicas.

Las antenas parabólicas a mediados de los años ochenta representaban la vanguardia en el campo de las telecomunicaciones. Así lo demostraba la comparsa “La historia de las comunicaciones en Colombia” que organizó la empresa Telecom para el desfile de comparsas infantiles por la carrera séptima y octava, durante las “fiestas aniversarias” de Pereira. En la comparsa se apreciaba un grupo de niños disfrazados, un mapamundi, un satélite y una escalera que conducía a la antena parabólica  (La Tarde, Pereira, 25 de agosto de 1985, p.8). La instalación de una antena de ese tipo era esperada en el barrio El Poblado a finales del mes de agosto de 1985.

Los vecinos de El Poblado tenían dificultades para la recepción de la señal de televisión a causa de la ubicación del barrio. Por tal razón la comunidad decidió crear un fondo común para la adquisición del aparato receptor. Cada familia tuvo que aportar la suma de $6.870. La antena comunal representaba un logro del barrio de acuerdo a las declaraciones dadas por Julio Roberto Gallego, presidente del Comité Cívico. El Comité Cívico estaba formado por un representante de cada manzana de la urbanización. Además de atender las soluciones de los problemas comunes como el de la señal de televisión, se dedicaba a tareas relacionadas con la arborización de zonas verdes, la preparación de terrenos para el parque infantil, una cancha deportiva y la gestión de un local para el funcionamiento de una guardería de niños  (La Tarde, Pereira, 24 de agosto de 1985, p.8).

Los habitantes de El Poblado se reconocen como un barrio pionero de Pereira por la instalación de aquella antena comunal. “Con la parabólica nos sentíamos como de estrato 6”. (Luís Ospina, comunicación personal, 7 de abril de 2018). Don Luís Ospina justifica aquella imagen como “un decir” o una opinión  “porque después de sufrir un tiempo si[n] una señal adecuada por la topografía de nuestro barrio y pasar a tener un medio como este con muchos canales sólo para nosotros además de un canal propio para pasar nuestras diferentes actividades y este mismo nos servía para colocar películas a nuestro antojo todos los fines de semana […] Estos eran pequeños lujos que para esa época no se daba en cualquier barrio abierto” (Luís Ospina, comunicación personal, 5 de agosto de 2018”.

Bibliografía

Rivera, J. (2013) Proceso de urbanización y agentes urbanos en Pereira, Colombia. Desigualdad social, fragmentación espacial y conflicto ambiental, 1990-2012. (Tesis de doctorado) Universidad de Barcelona, Barcelona, España.

http://hdl.handle.net/2445/53341

[1] se mantienen las letras mayúsculas con las que fue escrito y publicado el aviso comercial de las casas. (Diario del Otún, Pereira, 26 de agosto de 1985).

 

 

Informe de investigación acerca de las narrativas fundacionales de los barrios de Pereira 

Caín Contreras – Historiador

Proyecto Laboratorio Creativo Móvil

Bibliobús Trazasueños. 2018.

 

 

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