La Ramada

Por: Carlos Vicente Sanchez

Doña Adelguisa, que habita el barrio 2.500 lotes tuvo que luchar sola para poder levantar a sus dos hijos y una casa que en ese entonces no era más que una paupérrima ramada. La lucha no solo era contra la pobreza, sino contra un líder comunal que insistía en que ella no podía estar sin un hombre, que debía convertir esa ramada en casa o él mismo le quitaba el lote, y que solo si  tenían sexo, le ayudaría. La presión que el oscuro líder ejercía sobre ella era tal que casi se vio obligada a renunciar a su pedazo de tierra. La ramada fue convirtiéndose en una casa digna y, aquel hombre terminó ahuyentado junto con sus amenazas por la fuerza vital de esta mujer pereirana que solo mantenía firme una promesa de desamor. Ella cuenta con orgullo su logro y llora en el momento en que recuerda a uno de sus hijos asesinado en ese mismo barrio que ayudó a levantar con sus propias manos.

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