Indagación para estimar la presencia del pasado en Salamanca.

En el año 2012 el Consorcio Salamanca inició la construcción de un proyecto urbanístico al suroccidente de Pereira. El proyecto llamado Ciudadela Salamanca fue financiado por el Ministerio de Vivienda a través del programa  “100.000 viviendas gratis” que pretendía sumar en Pereira 940 soluciones residenciales para entregar el 31 de enero de 2014[1].

La ciudadela Salamanca está ubicada en el barrio Cuba por la autopista del café, variante Condina. Las torres de cinco pisos integran 940 apartamentos de los cuales 825 fueron cobijados por el programa “100.000 viviendas gratis” y 115 apartamentos quedaron adscritos al programa de vivienda de interés social “MI casa ya” que es otro programa del gobierno nacional que facilita la compra de vivienda nueva a familias con ingresos totales hasta $3.124.968[2].

“la Ciudadela se divide por bloques de la A a la I, cada bloque tiene subdivisiones por torres de cinco pisos de altura, con cuatro apartamentos por cada piso […]Los bloques F,G y H son viviendas de interés social, en tanto que los bloques restantes fueron asignados a la población desplazada y afectada por la oleada invernal del año 2011”[3]

Toro y Medina distinguen las tres categorías poblacionales que componen la ciudadela. Los desplazados, los damnificados por el invierno y los que tuvieron capacidad para comprar la vivienda de interés social[4]. La distinción es importante porque al entrar a indagar sobre Salamanca se precisa reconocer que no es un conjunto social que responda a criterios de homogeneización al menos en el procedimiento de acceso a la propiedad de la casa.

Para la conformación del barrio existieron al menos dos rutas diferentes para lograr la condición de propietario de una vivienda. ¿Hasta qué punto esta circunstancia influye en el diseño de una investigación social sobre la ciudadela Salamanca? Desde la disciplina histórica representa un aspecto a considerar  al menos para la ubicación de los repositorios que dan cuenta del proceso de adjudicación de la vivienda. En tal caso   hace falta determinar una escala de observación y justificar la población o el grupo social a investigar teniendo en cuenta si la población objeto de estudio quedó cobijada por uno u otro programa de subsidio del gobierno. Para la presente aproximación a Salamanca se tendrá en cuenta al grupo poblacional que fue beneficiario del programa “100.000 viviendas gratis”. En tal caso abarcaría la experiencia de las familias que ocuparon los 825 departamentos destinados a la población desplazada por el conflicto armado colombiano y los afectados por la ola invernal de 2011.

La estrategia de acercamiento a la comunidad de Salamanca a través de la organización de un grupo focal se desarrolló durante la tarde del 13 de junio de 2018. La primera percepción que apareció durante la conversación fue que el barrio “Salamanca es una bendición para los desplazados por la violencia” pero también existe la conciencia de que otros grupos con necesidades fueron excluidos del programa como la población vulnerable o discapacitada. Hay una referencia a la mesa de víctimas y a la resistencia para que otros tipos de población entraran como beneficiarios.

Hay un alto grado de reconocimiento hacia el papel que desempeñó la Red Unidos para la gestión y trámite de los requisitos para ser beneficiario de la vivienda. El recuerdo de las convocatorias a reuniones con representantes de las entidades gubernamentales y la constructora tienen un lugar destacado. Se recuerda el sorteo del número de la casa en noviembre de 2013; la firma de la escritura y la entrega de la llave de la casa; y la fiesta con el sorteo de la casa modelo y un apartamento amueblado el 18 de enero de 2014 que contó con la presencia de la esposa del Presidente de la República.

Existe el acuerdo de que “la gente se fue pasando” a las casas desde el mes de febrero de 2014. “Se escuchaba el estruendo de los que iban llegando.”

Como espacios de integración comunitaria se reconocen los convites y brigadas de aseo y recuperación de zonas verdes. Y el reconocimiento y acogida del 12 y 13 de octubre como fechas simbólicas del cumpleaños del barrio como un reconocimiento a la diversidad. Durante el festejo de octubre se han realizado alboradas, misa, competencias deportivas y muestras de talento artístico. Otros espacios de encuentros comunitarios los representan los talleres de convivencia y los festejos de comunidades étnicas.

Hay una referencia a la existencia de conflictos por convivencia en diversos niveles de la comunidad. Entre vecinos, entre propietarios y la administración municipal y entre los jóvenes escolarizados en el colegio que contabilizaban un alto número de peleas. Mención aparte merece la referencia a 7 homicidios ocurridos adentro o en zona próxima de la ciudadela. Aparecieron referencias acerca de la inseguridad y la necesidad de contar con presencia permanente de la policía, además de un centro de salud y una caseta comunal.

La observación de los conflictos fue objeto de investigación en la tesis de Toro y Medina, quienes crearon una tipología que respondía a confrontaciones por el uso del espacio público como zona de comercio; el consumo y venta de drogas al interior de la ciudadela, o el incumplimiento de reglas de convivencia y administración de la propiedad. También consideraron los choques culturales entre negros, indígenas y mestizos, los tres tipos étnicos predominantes en el vecindario.[5]

Con la consideración de las anteriores variables es posible dimensionar la complejidad de rastrear la memoria fundacional de Salamanca. Se trata de una reunión de pasados múltiples y diversos núcleos de identificación que al confrontarlos con la categoría de memoria histórica da lugar a la comprensión en Salamanca de las memorias fragmentadas[6].

Un plan de investigación sobre la historia de la ciudadela Salamanca que adopte, por ejemplo, la temporalidad 2012-2014, probablemente no superaría la descripción de importantes aspectos administrativos y técnicos cuyo conocimiento aportaría a la comprensión del crecimiento de la ciudad, dentro de una perspectiva institucional, basada en la lectura de la documentación oficial en la que licencias de urbanización, de construcción, contratos y listados de beneficiarios de subsidios de vivienda, representarían las fuentes principales.

Sin desconocer la importancia del desarrollo de investigaciones de este corte para el avance del conocimiento disciplinar de la historiografía urbana, es probable que los resultados queden inscritos en una historia lineal y acumulativa en donde el examen de licencias, planos o listados queda más cerca de un enfoque descriptivo y de una visión evolutiva de la historia de las ciudades que de un enfoque interpretativo y crítico que aclare detalles acerca de la cotidianidad de los espacios, las disputas por definir lo urbano, o los usos sociales de la ciudad y el barrio. Es aconsejable considerar que antes de emprender una búsqueda de momentos fundacionales de las comunidades conviene hacer un cuestionamiento de las fuentes de información (Archivos, testigos, etc.), los conceptos implicados y el abordaje de lo político[7].

El punto de partida para la revisión de la historia de la urbanización Salamanca en este caso invita a una reflexión sobre la historia urbana como un campo disciplinar de investigación que enfoca “la historicidad de la ciudad” desde una postura que distingue entre el recuento lineal anecdótico de la historia de la ciudad, y la explicación de los entramados de su temporalidad.[8]

 

[1] Luis Fernando Díaz Ramírez. Política de vivienda de interés socia frente a la accesibilidad y financiación. Tesis de pregrado Universidad libre seccional Pereira, 2013,83

[2] Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio de Colombia, www.minvivienda.gov.co, fecha de consulta (12, 08, 2018),  http://www.minvivienda.gov.co/mi-casa-ya

[3] Erika Cristina Toro y Natalia Andrea Medina Cardona. Las Territorialidades emergentes en relación con la consecución de recursos económicos para la satisfacción de las necesidades familiares en el reasentamiento poblacional del barrio Salamanca en la ciudad de Pereira. (Tesis de Pregrado, Universidad Tecnológica de Pereira, 2017), 26

[4] Toro y Medina, Las territorialidades emergentes, 27

[5] Toro y Medina, Las territorialidades emergentes, 39-44

[6] Hans-Joachim König,  Andrea Pagni y Stefan Rinke, comp., Memorias de la nación en América Latina, Transformaciones, recodificaciones y usos actuales, (México: Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, 2008)

[7] Eduardo Kingman, “Historia, Genealogía, Ciudad”, en, Historiografíay planificación urbana en América Latina, editado por Isabel Duque Franco, (Bogotá: Universidad Nacional de Colombia – Facultad de Ciencias Humanas-Departamento de Geografía, 2013), 24-28

[8] Germán Rodrigo Mejía, “la pregunta por la existencia de la historia urbana”, Historia Crítica , 18 (January 1999), 23

 

 

Informe de investigación acerca de las narrativas fundacionales de los barrios de Pereira 

Caín Contreras – Historiador

Proyecto Laboratorio Creativo Móvil

Bibliobús Trazasueños. 2018.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.